Juan Hidalgo

artista: 

Juan Hidalgo

 

 

JUAN HIDALGO

 Las Palmas de Gran Canaria. 1927

 

 

Encarna el espíritu de las vanguardias, con su afán por borrar los límites y ampliar los márgenes de la creación.

Su primera formación fue musical, pero su interpretación abierta del hecho creativo le convierte en un artista multimedia  que se mueve libremente por el mundo de la música, la poesía y la plástica, a través de sus libros, escritos, composiciones musicales, arte postal, acciones y performances, arte objetual, acciones fotográficas, etc. La versatilidad de los soportes atestigua la primacía de lo conceptual en una poética que se despliega con humor, sexo, ironía y desmitificación. Para Juan Hidalgo los géneros artísticos son permeables, la actitud ante el hecho creativo es lo que define. Al primar lo conceptual cualquier soporte es válido. Es un creador manierista.

 La biografía de Juan Hidalgo está llena de primicias. Es el primer compositor español invitado a los míticos festivales de Darmstadt, el primero en hacer una composición electroacústica, el fundador de ZAJ y el creador de los etcéteras. Su itinerario es singular, todo lo inaugura.

Su obra nunca ha tenido una aceptación clamorosa. Sólo en los últimos años empieza a ser entendida y valorada, hasta entonces permanecía al margen de los circuitos artísticos. Al parecer ese es el destino de los pioneros, dejar trabajar al tiempo. Y, mientras discurre, seguir adelante, hacer cosas y reflexionar. Como hace Juan Hidalgo, que señala al tiempo como el vehículo primordial e ineludible del material sonoro, de la gramática musical. Y que también afirma: cualquier actividad, incluso el pensar, es música. Conclusiones radicales que orientarán su estrategia ante el hecho artístico, su búsqueda de un lenguaje no exclusivamente sonoro.

 Y entonces aparece ZAJ, en el Madrid de 1964, el grupo de vanguardia más perturbador de los últimos cuarenta años. Se manifiestan con arte postal, libros y conciertos. Aunque ZAJ es un grupo abierto al que se suman algunos artistas, los miembros cardinales son Juan Hidalgo y Walter Marchetti, y posteriormente Esther Ferrer. Un concierto ZAJ es música para los ojos y para los oídos, sugerencias dadaístas y futuristas, instrumentalización del silencio y del ZEN. En ellos hay música, y también hay algo más. Lo teatral y lo musical navegan en un mismo escenario.

Su trabajo ha sido reconocido con  distinciones como el Premio Canarias 1987 de Bellas Artes e Interpretación, la Medalla de oro al  mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de 1989 o la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2001. Así como en grandes exposiciones, destaca la retrospectiva ZAJ del Museo Reina Sofía de Madrid en 1996, la antológica “De Juan Hidalgo” de 1997 en el CAAM de Las Palmas y en La Recova de Santa Cruz de Tenerife y la retrospectiva “En Medio del volcán” que viaja por México y Perú a lo largo del 2004.

 

Juan Hidalgo es la creatividad pura, sin contornos. A veces grácil, otras brutal, siempre transgresora.